Una conversación entre la investigación y la docencia
Lunes, 21 de Agosto 2017

Una conversación entre la investigación y la docencia

Juan Cristóbal Portales, profesor e investigador de la Escuela de Periodismo.

Investigar y Enseñar en la UAI

Juan Cristóbal Portales llegó a la UAI en 2013, con el curso base de Comunicación Estratégica, el que está relacionado con el tipo de investigaciones que realiza y además con la dirección del Magíster en Comunicación Estratégica, que tiene a nivel de postgrado.

Sus cursos han evolucionado en el tiempo, principalmente “respecto a la calidad y preparación de los alumnos y de una serie de atributos y competencias, en términos de estructura mental, analítica, compromiso, responsabilidad, deberes mínimos que impone el curso” señala.

En el ámbito de la investigación, en 2016 Juan Cristóbal se adjudicó un Programa de Información Científica Concurso de Estudios sobre Pluralismo en el Sistema Informativo Nacional con su proyecto: “El sistema de medios de comunicación frente a la Reforma Constitucional: quiénes, cuánto y cómo contribuyen en el proceso de información cívica y discusión de una nueva Carta Fundamental”.

Su formación fue ligada a la comunicación política, hasta que realizó un master Londres en busca de más herramientas, “ahí realmente me centré en el tema de la investigación, metodologías y bibliografías. Una vez que terminé el magíster, tomé la decisión de seguir inmediatamente el doctorado, porque entendí que había una oportunidad gigantesca, especialmente en la comunicación política en Chile.  No se contaban con muchas herramientas analíticas, entonces me fui especializando en eso” cuenta.

Actualmente su desafío es formar investigadores y potenciar el interés de los estudiantes en desarrollar sus habilidades analíticas y encontrar temas de investigación.

- ¿Se relacionan tus líneas de investigación con las asignaturas que dictas actualmente?

El año pasado hice con Matías Braun una investigación tratando de establecer un nivel de transparencia de las empresas y la generación de valor agregado económico. La transparencia como factor reputacional, aquello que comunican hacia afuera. Toda esa evidencia y resultado lo aplico a mis cursos, como evidencia empírica y se las traspaso a los alumnos, les enseño la metodología, etc. Por lo tanto, trato de establecer una conversación entre la investigación y en lo que estamos haciendo a nivel de docencia.

- ¿Qué herramientas utilizas para que los alumnos relacionen la investigación con el curso y la carrera?

Utilizo herramientas súper prácticas. Básicamente, entregar mucha lectura, papers, generar discusiones y seminarios. Con el paso del tiempo, me he dado cuenta que a los alumnos hay que ir enganchándolos con otras cosas, con herramientas mucho más didácticas, vídeos y haciendo un aterrizaje de los contenidos que vamos viendo, a casos prácticos.

- ¿Cuál es la mayor dificultad que se presenta al querer formar a investigadores?

Las carencias que tienen en términos de las herramientas de investigación. Las herramientas cuantitativas, cualitativas, cómo hacer una buena entrevista o un focus group, cómo hacer análisis cuantitativo o uno de contenidos. En ese tipo de cosas hoy día hay un déficit gigante. Pero, ya estamos trabajando en eso, adaptando la metodología de enseñanza.

- Si tuvieras que crear una universidad, ¿cuáles serían las tres características que debiese tener un profesor?

En primer lugar, compromiso con la enseñanza y la investigación, que vaya más allá, con un compromiso real, y eso que tenga un background en materia de investigación. Que pueda actualizar en ciertas herramientas y en ciertas competencias, como para poder bajar la teoría y  evidencia a los alumnos. Y que tenga profesores investigadores comprometidos con la escuela, que operen como un gran equipo.

- En esta misma universidad ficticia, ¿cuáles serían las tres características más importantes de los alumnos al momento de egresar?

Debieran ser alumnos súper profesionales, rigurosos. En términos del desarrollo de su trabajo, de su actividad profesional, sobre todo con la importancia que han tenido las redes sociales que operan desde la instantaneidad. Los medios tradicionales se han ido adaptando un poco a esa lógica, perdiendo el valor fundamental que era la rigurosidad. El componente ético es fundamental, ya sea por facilismo, comodidad, etc., se van relajando los estándares éticos. Incluso, en términos éticos de respeto de ciertos códigos que son fundamentales, es decir, cómo uno trata a las fuentes en el caso del periodismo, cómo contrastar la información, con cuántas fuentes uno lo hace. Y en tercer lugar, la pasión por lo que uno hace. Hay muchos alumnos que realmente están comprometidos, que tienen una verdadera vocación y eso es lo que hay que fomentar. De esta manera es posible formar profesionales más rigurosos, que tengan un sentido ético, que se tomen más en serio su profesión.