Sobre los retos de las empresas en los territorios

Verónica Devenin

La relación entre las empresas, el territorio y sus comunidades, ha conseguido progresivamente una mayor y merecida tribuna, ya sea por casos emblemáticos como Til Til, así como por procesos reflexivos de las empresas, tales como el realizado por el Consejo Minero, la UC y Acción Empresas sobre los retos que representan el territorio y las comunidades para las grandes empresas. Este último menciona varias pautas de acción para alcanzar legitimidad social en los lugares donde se produce: colaboración entre empresas para lograr un mayor impacto social; empoderamiento de la ciudadanía y gobierno local; diálogo efectivo; visión de largo plazo focalizado en el territorio.

En Chile ya existen algunos ejemplos de esta aproximación: Calama Plus y Creo Antofagasta.

Un conjunto de empresas 10 y 13 respectivamente junto con la ciudadanía y el gobierno local, abordaron la visión del territorio y el desarrollo de una cartera de proyectos, priorizada por la ciudadanía, y con base en planes de desarrollo local. Ambos tienen foco en el desarrollo del territorio en el largo plazo, 2025 y 2035 en cada caso.

Ambos cuentan con una gobernanza a nivel político y a nivel técnico. Estos no son casos aislados. Somos Choapa es otra variante de esta estrategia de gestión empresarial a la que se puede denominar Desarrollo Comunitario Colaborativo (para conocer más: http ://nbs. net/knowledge/collaborative-community-development-a-guide-for-managers/). Si bien falta tiempo para evaluar sus resultados, ya es posible extraer algunos aprendizajes de estas experiencias.

Por otro lado, la convergencia y empoderamiento de los distintos actores locales incluidas las empresas, para establecer un plan de colaboración de largo plazo en pos del desarrollo del territorio responde al concepto de Gobernanza Territorial. Este se caracteriza por profundizar los procesos de discusión y consenso en la construcción de la visión del territorio; descentralizar y reestructurar las responsabilidades en el desarrollo local; cooperación institucional vertical y horizontal, articulando esfuerzos y responsabilidades a distintos niveles de la administración pública; cooperación y alianza público-privada formales, especialmente con las empresas. Finalmente la gobernanza territorial tiene como base el involucramiento participativo y deliberativo de la ciudadanía, incrementando los espacios de participación y co-responsabilidad.

La metodología de Desarrollo Comunitario Colaborativo junto con el marco conceptual de Gobernanza Territorial contribuyen a la discusión sobre cómo las empresas en tanto un vecino más pueden aportar al desarrollo de los territorios alcanzando la licencia social para operar.

Verónica Devenin
Escuela de Negocios
Publicado el Miércoles, 06 Septiembre 2017 en Diario Financiero