Guillier sin margen

Max Colodro

La encuesta CEP conocida el viernes vino a ilustrar la consolidación de las tendencias que han marcado el proceso político de los últimos meses. En primer lugar, un gobierno que no logra dejar atrás sus bajos niveles de aprobación, contrastando con la visible mejoría que las administraciones anteriores han exhibido en sus etapas de cierre. En paralelo, el reforzamiento de Sebastián Piñera como el candidato con más probabilidades de ganar la próxima elección, optimizando no solo sus eventuales resultados en primera y segunda vuelta sino, incluso, mostrando también avances importantes en la valoración de sus atributos personales y en expectativas de gestión.

El estudio de opinión del CEP dejó a su vez en una encrucijada compleja al candidato del oficialismo Alejandro Guillier, que se enfrenta a un empate técnico con la abanderada del Frente Amplio, al tiempo que tiene a la candidatura DC quitándole votos decisivos para asegurar su paso a segunda vuelta. En rigor, la enorme cantidad de respaldo que Beatriz Sánchez le arrebata a Guillier por la izquierda y que Carolina Goic le impide obtener en el centro, generan un escenario de muy difícil solución política, donde cualquier diseño que implique disputar en serio los votos de una, supone el riesgo de consolidar la pérdida de votos hacia la otra.

El dilema en que se encuentra el candidato de la Nueva Mayoría lo obliga entonces a una costosa ambigüedad, a una letanía que complica su posicionamiento y resta consistencia a sus definiciones públicas. Y en un momento donde precisamente lo que está en juego es la consolidación o eventual rectificación del ciclo político, momento que exige mostrar convicciones y claridad estratégica, el representante de la Nueva Mayoría es quien hoy se ve más limitado en sus opciones y movimientos, condenado a un camino de generalidades e impresiones, para no seguir arriesgando votación por el centro y por la izquierda.

El senador Gullier se encuentra en este cuadro forzado a un equilibrio en el límite de lo imposible, derivado de la amenaza que suponen dos candidaturas que se mueven en coordenadas políticas y culturales similares a las de su propio electorado, pero ninguna de las cuales disputa o pone en riesgo las bases de sustentación de quien es, en realidad, la única amenaza real para la continuidad en el gobierno de la Nueva Mayoría, es decir, Sebastián Piñera.

En definitiva, en el actual escenario todos los actores políticos parecen estar trabajando de manera coordinada para asegurar el triunfo del candidato de Chile Vamos. De los ocho abanderados que hoy compiten en la elección presidencial, seis se disputan el electorado de centroizquierda: casi un suicidio colectivo, al cual contribuye además un gobierno que no deja de hacer sus mejores esfuerzos para seguir cometiendo errores e impedir así avances significativos en sus niveles de aprobación. Al final del día, la encuesta CEP conocida a menos de tres meses de la primera vuelta, mostró a Alejandro Guillier, candidato que representa la continuidad de la Nueva Mayoría y de sus emblemáticas reformas, en un lugar muy parecido al peor de los mundos.

Max Colodro
Escuela de Periodismo
Publicado el Domingo, 03 Septiembre 2017 en La Tercera